Este libro nos acerca a una propuesta singular, la forma en la que el genio pudo ir gestando su sueño y alimentando su capacidad creativa a partir de Gaudí niño.  Esta historia contagia actitudes como la necesidad vital de entrar en conexión con la naturaleza: de observarla, respetarla y sentirse parte de ella; así como la de alimentar y cuidar nuestros sueños y fantasías como si se trataran de una humilde semilla y también con cierta dosis de constancia y esfuerzo, porque son motor de cambio, permitiendo crear nuevas realidades: Las grandes obras hay que soñarlas siempre.

RESEÑAS:

  • T O P  C U L T U R A L  por Rosa María Marcillas:

  • G R U P O  L E O  D E  A L I C A N T E. Libro del mes de noviembre: